Hoy escribo cosas bonitas

image
Hoy escribo cosas bonitas porque estoy cansada de transmitir tristeza. Así se me pasan las ganas de llorar, me pongo un poquito más contenta.

Escribo cosas bonitas porque son las que realmente merecen la pena, las que quiero recordar y en las que quiero que piense la gente.

Escribo cosas bonitas porque aunque tenga días malos, tengo mil motivos para ser feliz, y me apetecía gritarlo hoy a los cuatro vientos.

Hoy escribo sobre el invierno. Sobre esas noches de lluvia, envuelta en una manta junto al radiador, viendo una película romántica mientras escucho las gotas caer sobre el cristal. Y pasan los días, todos fríos y húmedos. De repente salgo a la calle y la música envuelve la ciudad. Hay luces en casas, centros comerciales y árboles. Los niños corretean por los parques, envueltos en gruesos abrigos, bufandas, guantes y gorros, jugando con la nieve que ya se empieza a acumular en los parques. A veces me uno a ellos. Es increíble dejar atrás el “qué dirán” y permitir a la niña que llevo dentro salir a la luz, aunque solo sea un rato. Los niños pueden ayudarnos a recordar cosas que poco a poco hemos ido olvidando debido al estrés, el trabajo o los estudios: el juego, las risas, los sueños… Juntos hacemos muñecos de nieve, a los que abrigamos con gorros y bufandas para que no pasen frío, aún sabiendo que llevan el frío dentro. Jugamos a que cobran vida y nos ofrecen abrazos calentitos.

Y sí. Estoy hablando de la Navidad. Es una fiesta que ya es un símbolo en la sociedad, sobre todo la occidental, y, según creo yo, va mucho más allá de lo puramente religioso. Es época de reencuentros, de comidas y cenas familiares con los conciertos de la 1 de fondo, de felicidad y amor hacia el nuevo año, del que se esperan maravillas… También es verdad que encontramos interminables colas en las tiendas y gente desesperada en busca del regalo perfecto, pero siempre desde ese deseo de sorprender y provocar una sonrisa en esa persona a la que tanto queremos.

Para mí, la Navidad tiene hasta un olor especial. Huele a dulces navideños, huele a chocolate para combatir el frío, huele a la ilusión de los más pequeños por descubrir si los Reyes Magos cumplieron sus deseos, y también a la de los mayores al verlos, preparados con las cámaras de fotos para atrapar esos instantes. Huele a besos y abrazos bajo el muérdago. Y huele a pólvora. Esa que al explotar ilumina el cielo e invita a todo el pueblo a asomarse a la ventana, señalando los lugares donde vislumbran un resplandor, entre risas y acompañados de familiares y amigos…

Adoro todo esto, el ambiente, la felicidad desbordante de la gente, la música por cualquier lugar… Simplemente viviría en una Navidad eterna

Anuncios

2 comentarios en “Hoy escribo cosas bonitas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s