Aterrador. Me dan escalofríos solo de pensarlo. Es como… un desierto. No, no… es como una selva, con sus claros y espesuras. Es como el paisaje más vivo para la vista, pero completamente desolado. Es como si solo conservara la viveza de sus colores, pero hubiera perdido el resto de su vida.

“Las nuevas tecnologías lo han mejorado todo, nos hacen la vida más fácil”. Cierto, pero no todo son ventajas.

El otro día, estuve observando a un grupo de niños escuchar atentamente a un cuentacuentos que les relataba, con gran entusiasmo, una historia sobre las hadas. El humilde trovador, situado en el centro de un inmenso centro comercial, acabó su historia diciendo, lo suficientemente alto para que todo el mundo lo escuchara: “Así que ya sabéis, todos debemos creer en las hadas, ya que cada vez que alguien pierde la fe, una de ellas muere”.

Todo el público quedó en silencio, pero de repente, una manita se levantó ligeramente por encima de las demás cabezas y declaró: “Pero si las hadas no existen. ¡Lo pone en Internet!”.

Esta frase organizó un gran revuelo en el lugar. Los padres reían ante la lucidez y espontaneidad de un niño de tan corta edad; los demás chavales hablaban entre ellos, algunos sorprendidos, otros asintiendo y otros, muy pocos, ligeramente ofendidos.

El cuentacuentos se había quedado ojiplático, igual que yo. No podíamos creer que unos niños, que se supone que tienen que ser los mayores creyentes, ya hayan desistido.

Y es por eso que el país de Nunca Jamás se muere a cada segundo. En el lugar donde siempre era de día, ahora apenas salen las estrellas, para aportar un rayo de luz en la oscura noche que actualmente gobierna. Antes, niños de todo el mundo acudían cuando dormían, llenaban la región de música, juegos, animales nunca vistos, transportes que desafían las leyes de la física… todo lo que su imaginación pudiera crear. Y había hadas, muchas hadas. Pequeños seres, que se presentan como luciérnagas a la vista, y que se encargan de conservar la magia del lugar, y de transportar a los niños creyentes hasta Nunca Jamás cada noche gracias a su polvo.

Para que lo entendáis mejor, os explico. Cada vez que un niño nace, su hada correspondiente también lo hace, y cada vez que un niño deja de creer… su hada muere, ya que no puede ejercer su trabajo.

Así, Nunca Jamás se ha convertido en lugar para un selecto grupo de la población que mantiene vivos los sueños. Fruto de la desesperación, sus puertas se han abierto a cualquier creyente, sea niño o no. Cualquier aportación es decisiva.

Hago un llamamiento a todas las personas del mundo: mantengamos los sueños, hagamos que Nunca Jamás vuelva a brillar con fuerza en el cielo. Padres de la Tierra, recuperen los cuentos de hadas antes de dormir, porque si todas nuestras mentes son maravillosas, la de un niño puede obrar milagros, y salvar mundos.

Como dijo Peter Pan:

“Todo es posible con fe, confianza y polvo de hadas”

IMG_20160622_174300

 

 

Anuncios

10 comentarios en “Se buscan niños

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s